Cómo ser una emprendedora más compasiva

Cómo ser una emprendedora más compasiva



No hay proceso personal útil, significativo y trascendente si no partes de la compasión.

¿Sabes a qué me refiero?

No puedes cambiar desde la culpa ni puedes cambiar genuinamente y desde tu corazón si fuerzas el proceso.

Y adivina qué…

También aplica muchísimo con tu negocio.

Quédate si quieres aprender cómo ser una emprendedora compasiva y brindarle a tu negocio ese bienestar y energías fortalecedoras que provengan de ti misma y lo hagan rentable a largo plazo.

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¿Qué es una emprendedora compasiva?

Una emprendedora compasiva es una mujer valiente que no huye de sus emociones, al contrario, las abraza. 

Esto significa que cuando estás triste, lo aceptas. Te rindes de cierto modo antes ese sentimiento, porque sabes que no eres una máquina, que a veces caes al enfrentar dificultades. Y el punto de todo esto es que logres sentir alivio, apoyo y sobre todo entiendas que lo que sientes, sea agradable o no, es completamente válido.

Cuando eres una emprendedora compasiva también eres una mujer que abre paso a la ternura hacia sí misma y los demás sin juzgar. Simplemente, adoptas una postura de comprensión para entender lo que está pasando y fluir con esa incomodidad hasta que se vaya y puedas pensar claramente en el siguiente paso o acción a tomar en tu marca para buscar soluciones.

Lo que quiero decirte con todo esto es que para aprender a disfrutar de tus éxitos, tienes que saber lidiar con tus fracasos. Y para ello, desarrollar tu capacidad de compasión es tu arma secreta.

Una emprendedora compasiva con el mundo: 

Como te he expresado antes, somos energía. Y puedes influenciar tu entorno de acuerdo a la intención y frecuencia de esa energía. Pero, ¿Cómo influye que seas una emprendedora compasiva en tu vida?

  • Te escuchas a ti y a otros con más atención.

Y esto implica una gran ganancia a nivel personal y profesional. Dejas de estar a la defensiva y reconoces mucho mejor las oportunidades que llegan a tu vida. Ya sea un nuevo socio, nuevos clientes, una alianza comercial importante… Y sobre todo, dejas de lado esa postura de competencia ruda con otras mujeres que también tienen su marca y sus propios proyectos, y te das cuenta de que juntas pueden apoyarse para hacer algo más grande.

  • Sanas más rápido y no te aferras a emociones negativas.

Esto es súper importante cuando eres la líder de tu propio negocio. Si no actúas desde la compasión al enfrentar retos demandantes en tu negocio, podrías estancarte (tal vez te haya pasado y entiendas a qué me refiero).



Sobre todo afecta muchísimo si al cometer errores decides no atreverte de nuevo por miedo, y esta es una de las limitantes más graves cuando quieres construir tu negocio.

Ser una emprendedora compasiva te ayudará a dejar ir lo que sabes que ya no te suma ni a ti ni a tu negocio sin negarlo y sin esconderlo. 

  • Pides ayuda cuando la necesitas.

“Yo puedo sola” es una de las frases típicas cuando tenemos miedo de que alguien nos ayude con nuestro negocio. Porque tal vez sientes que si ocurre un error mejor que sea por ti misma y no otra persona, o que alguien más no sabrá hacer las cosas como tú.



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Cuando eres una emprendedora compasiva, te alejas de esa auto-exigencia desgastante disfrazada de amor propio que solamente te agota. Sé compasiva contigo misma y acepta manos extra de vez en cuando para crecer tu marca.

Cuéntame, ya que llegaste aquí, ¿Cómo te sientes? 

Quiero invitarte a reflexionar un poco, a ser más una emprendedora compasiva y llevar las cosas con un poco más de calma, desde la comprensión. Escúchate, siente y vibra en sintonía con esa energía que quisieras atraer.


Con cariño, Jo!

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